A un año de su desaparición física, el sábado se realizó en el Cidade el homenaje a Susana Armella. La forma de recordar a esta querida trabajadora del teatro fue con la proyección de un documental poniendo en valor su trabajo. La copiosa lluvia no impidió que el espacio se colmara de amigos y allegados.
La anunciada y copiosa lluvia del sábado no fue obstáculo para que la sala Quiroga del Centro Cultural Vicente Cidade estuviera colmada de amigos, allegados y gente del teatro y las artes en general.
A un año de la sorpresiva desaparición física de Susana Armella, fue necesario recordarla y la forma elegida fue con la realización y proyección de un documental llamado “Seguir la Luna, tras la mirada de Susana Armella”, realizado por Claudio Lanús. Justamente, en algo más de veinte minutos, el video busca poner en valor el trabajo de Susana a través de los años en el teatro misionero, y también a través de su espacio dedicado a la venta de objetos artesanales y obras de arte, “Banabana”.

También estuvieron presentes en la recordación el secretario de Estado de Cultura Joselo Schuap; el subsecretario de Relaciones Públicas e Institucionales, Ernesto Lozina; y el secretario de Artes Plásticas Hugo Quintanilla. El encargado de dar las palabras de bienvenida y el marco formal de la cita fue el actor y ex director del Cidade, Benito del Puerto. En la oportunidad se descubrió una placa en su memoria “por su trayectoria y compromiso con la cultura y el arte en la provincia”. La misma está instalada en la sala de acceso a la escalera de acceso a la sala Quiroga. El espacio elegido no es casual: Susana Armella desarrolló allí gran parte de su labor durante más de dos décadas.

Luego de la emotiva proyección, la gente se reunió en el hall de entrada para compartir recuerdos y alguna copa. Muchos de los presentes fueron participantes activos del documental, que a partir de ahora tendrá circulación gratuita en espacios educativos, culturales y comunitarios. La emotiva velada tuvo el broche de oro de la música, con la guitarra de Ezequiel Schaerer y la percusión de Cacho Bernal.
Pistas para “Seguir la luna”
Con material de archivo que trae la voz de Armella al tiempo presente, el documental “Seguir la luna” pone en contexto acciones de Susana Armella y su compromiso con el arte, iniciando con su etapa estudiantil en Santa fe, y siguiendo con su regreso y permanencia en Misiones.

Combina material de archivo, testimonios y una narración basada en textos de la propia Susana, para reconstruir su mirada artística y pedagógica. Más que un recorrido biográfico, la propuesta busca preservar y transmitir una forma de entender el teatro como práctica colectiva, espacio de formación y herramienta de construcción colectiva.
La pieza de video fue realizada con mucho amor y conocimiento del tema por un equipo local de realizadores liderado por Claudio Lanús, actrices y amigos vinculados a su trabajo, con el objetivo de mantener vivo su legado y acercarlo a nuevos públicos.
En el video, muchas voces dan referencia de Armella, como las de las actrices de su última obra, “Más liviano que el aire”, Stella Oxandaburu y Liliana Suarez Holze. La de actores que con ella hicieron parte del camino, como Daniela Haschek, Benito del Puerto, Claudio Domingos, Daniela Lo Gé o Javo Silva, actor y director hoy residente en Bolivia. También dieron testimonio el músico Cacho Bernal, Armando Ortellado en representación del personal de Centro Cultural, donde desarrolló talleres para niños y adolescentes por más de 20 años. También Ana Solís, -quien la secundó en el proyecto de “Banabana”- recordó cómo el local de calle Tucumán frente a Humanidades se convertía en un espacio de producción teatral cuando se acercaban las fechas de estreno. Por supuesto, están presentes las voces de Fernando Genesini, su marido y la de los hijos, Inés y Pablo.
A lo largo de su trayectoria, Susana impulsó junto a otros grupos, la recuperación de los Galpones del Puerto como espacio cultural. Posteriormente formó a generaciones de niños y adolescentes con el Teatro de la Ilusión y también a adultos. Creó y dirigió el Teatro de la Luna, con el cual estuvo en actividad hasta sus últimos días. También promovía el arte local como parte de la identidad misionera.







