El encuentro “Relatos, Imágenes y Música de la cultura jesuítico-guaraní” reunió este viernes en la Unisud la exposición del investigador José Luis Castiñeira de Dios, la proyección del documental “La música en las Misiones Jesuíticas de la Paraquaria” y el concierto de Rodrigo Sosa junto al trío Roy Bernal Peralta. La jornada marcó el cierre de la primera etapa de “Mimby Vida”, proyecto que Cultura de la Provincia lleva adelante junto al quenista misionero.
Este viernes 23 de octubre, en el auditorio de la Universidad de la Integración Sudamericana (Unisud), en Posadas, se realizó el encuentro “Relatos, Imágenes y Música de la cultura jesuítico-guaraní”, una propuesta impulsada por la Secretaría de Estado de Cultura de Misiones en el marco de los 400 años del legado jesuítico-guaraní en la provincia.
La actividad reunió la exposición del investigador José Luis Castiñeira de Dios, la proyección del documental “La música en las Misiones Jesuíticas de la Paraquaria”, con la presencia del realizador Sergio Gabriel Raczko, y el concierto que reunió a músicos locales, con el quenista Rodrigo Sosa y los Guari.
“El desarrollo de una utopía”

La actividad comenzó con la exposición de José Luis Castiñeira de Dios, compositor, director de orquesta, intérprete, docente e investigador universitario, periodista y realizador cinematográfico. Fue presidente de la Academia Nacional del Folklore y subsecretario de Artes de la Nación, entre otras responsabilidades.Castiñeira de Dios abordó la experiencia histórica y distintos aspectos de la relación entre la Compañía de Jesús y las comunidades guaraníes.“Fue como el desarrollo de una utopía: imaginar una sociedad que estuviera regida por los valores espirituales, el trabajo comunitario y el arte como expresión de un pueblo. Fue una experiencia muy particular la que se desarrolló en esta región”, señaló.
Documental sobre la sinergia musical

Luego de las palabras se proyectó el documental de Sergio Gabriel Raczko “La música en las Misiones Jesuíticas de la Paraquaria”. El realizador desarrolla desde 1989 el proyecto Misiones Jesuíticas en América, junto al sacerdote Ignacio García-Mata, dedicado a investigar y documentar los conjuntos misionales de los siglos XVI al XVIII. Su trabajo recupera el patrimonio arquitectónico, artístico, lingüístico y musical de las misiones, así como sus celebraciones religiosas y otras expresiones culturales.Durante su intervención, Raczko destacó la prolongada convivencia entre los misioneros y las comunidades guaraníes, así como el papel de la música en la vida religiosa. “La música era fundamental, pero era parte de la liturgia. Las misas tenían la participación de los guaraníes”, explicó.También se refirió a la continuidad de esas prácticas después de la expulsión de los jesuitas y al papel de las propias comunidades indígenas en la preservación de partituras e instrumentos. En ese recorrido, mencionó las experiencias de Chiquitos y Mojos, en Bolivia, donde aún se conservan tradiciones musicales vinculadas con las antiguas misiones. En este sentido, el documental resulta una obra reveladora e impactante.
Cierre musical de la primera etapa




El segmento final estuvo a cargo del quenista misionero Rodrigo Sosa y La Quenística, junto al trío integrado por Cacho Bernal en percusión, Chungo Roy en teclados y Frodo Peralta en guitarra. Nacido en Aristóbulo del Valle, Sosa subió al escenario emocionado por volver a tocar en su provincia después de varios años de ausencia. Su notable trayectoria incluye presentaciones en México y China y trabajos junto a artistas como Silvio Rodríguez, Natalia Lafourcade, Chango Spasiuk y Javier Malosetti.El repertorio recorrió distintos géneros y sonoridades, desde el gualambao hasta la música de Astor Piazzolla, pasando por expresiones del jazz, música andina y ritmos brasileños.


Como invitados especiales participaron los quenistas jujeños Isabel Guari y Jorge Guari, padre e hijo, vinculados a través del taller de fabricación de instrumentos de caña, desarrollado en el marco de “Mimby Vida”. Durante el concierto, los músicos entregaron un obsequio a Joselo Schuap, secretario de Estado de Cultura de Misiones, quien estuvo presente junto a Laura Lagable, subsecretaria de Coordinación de Fomento y Regiones Culturales, y a la directora zonal de Cultura Lucía Mikitiuk.
El rector de Unisud, Juan Cabral, calificó la jornada como una velada inolvidable y señaló que la institución mantiene sus puertas abiertas para actividades que entrelacen cultura e historia.
El proyecto “Mimby Vida” pretende construir 400 instrumentos de viento y convocar a 400 músicos, en referencia a los 400 años que se cumplen del legado jesuítico-guaraní en la región. Tras esta primera etapa de capacitación en la fabricación de aerófonos, el proyecto continuará con la construcción de los instrumentos y la formación de intérpretes. El objetivo es reunirlos en la Misa Popular de las Misiones, prevista para la Semana santa de 2027 en San Ignacio Miní.







