El Chango Spasiuk brindó una clase abierta en el marco de la Licenciatura en Folklore con mención en Cultura Regional de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM. El encuentro, del que participaron 280 personas en el aula y más por el streaming, se extendió por más de dos horas y abarcó temas como territorio, identidad y soberanía del relato.
Este sábado 24 de octubre, el Chango Spasiuk brindó una clase abierta en el marco de la Licenciatura en Folklore con mención en Cultura Regional de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM). El conversatorio fue coordinado por el Dr. César Iván Bondar y participaron el decano de la Facultad, Cristian Andrés Garrido, y el secretario de Estado de Cultura, Joselo Schuap.

En las palabras de bienvenida, Bondar agradeció a la universidad por permitir y facilitar la posibilidad de organizar el encuentro de complementación curricular de la carrera. Remarcó que el objetivo del encuentro fue mostrar la compleja mezcla de culturas, ritmos e identidades que caracterizan a la provincia. Celebró que el espacio unió lo académico con las expresiones artísticas ya que “somos en sentido estricto esa mixtura heteróclita de formas de ver la vida y ritmos que de una u otra forma reflejan el universo de sentidos” que expresa Misiones. El coordinador de la licenciatura aseguró que la charla “va a perdurar en la memoria, porque es único para la Universidad Pública y la Facultad de Humanidades un encuentro de esta naturaleza”.
El secretario de Cultura señaló que, para los alumnos, la jornada era clave para despertar un pensamiento profundo y reflexivo, con el objetivo de combatir la superficialidad y la hegemonía cultural. “La única manera de crecer es profundizar, pensar. Eso jamás significa que tengamos que pensar igual, eso es imposible. Y si ocurre es que estamos muy mal”, remarcó. Destacó la presencia del Chango “que nos viene a regalar su tiempo”. Según Schuap, Spasiuk, aún con su agenda de trabajo completa, rompió con el egoísmo de la actualidad para volver a los pasillos de la que fue también su casa de estudios. En un marco político nacional difícil para la universidad pública, el secretario destacó que el conversatorio es también un símbolo de apoyo y acompañamiento. “Como en la marcha de la semana pasada, pedimos el cumplimiento de la Ley”, declaró.

Schuap definió el encuentro como un espacio de construcción colectiva y escucha mutua, basada en el intercambio de opiniones diversas para construir de manera comunitaria en total libertad. Celebró ver un sábado a la mañana, a pesar del clima, un aula de la universidad pública repleta de interesados en tener un pensamiento crítico. “Que el estado esté presente y promueva el debate es también valioso porque no es conveniente para el que, de forma hegemónica, desea que las ideas queden cimentadas para siempre”, aseguró. Para cerrar expresó su felicidad por la concreción del conversatorio con el Chango y aseguró que es un orgullo que “en el momento que nos tocó estar un ratito al volante, hicimos esto”, en relación al cargo ejecutivo que ocupa.
El decano Garrido, agradeció la presencia del Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Misiones, Chango Spasiuk. “Esta es tu casa. Has recorrido estas aulas y pasillos. También quiero aprovechar para agradecerte por la defensa constante y permanente a la Universidad Pública Argentina”, señaló. Remarcó que la educación pública, la cultura y las artes son pilares esenciales para construir una sociedad justa, equitativa, solidaria y desarrollada. Recordó que Schuap participó en manifestaciones anteriores en defensa de la universidad y que muchos habían comentado que el Chango también tendría que haber participado, “bueno, hoy logramos que esté aquí”, remarcó. Valoró el intercambio cara a cara como una instancia de comunidad y pensamiento crítico para hacer frente a la violencia, los discursos de odio y la fragmentación social. Para finalizar, agradeció al panel y a los presentes en el aula y los que participaron de la charla por plataformas de videoconferencia.

Tras las palabras de bienvenida comenzó la exposición del Chango Spasiuk, que incluyó algunos segmentos musicales para brindar claridad respecto de la sonoridad de la región. Aclaró a los estudiantes: “ustedes tienen la responsabilidad de aprender todo lo que les enseñan. También la de revisitar lo que les están enseñando y volverlo a poner en un nuevo lugar”. El desarrollo de la exposición duró casi dos horas, entre las ideas y pensamientos del Chango y el intercambio con los presentes.
La cultura misionera es un monte entero

Durante la exposición, Chango Spasiuk interpeló a los asistentes con preguntas y repreguntas, algunas incómodas, sobre ejes fundamentales vinculados al territorio que se habita y la soberanía narrativa de lo que allí ocurre. Con la frase “no vengo a decirles cómo son las cosas” dio inicio a un hilo argumental vinculado a los discursos hegemónicos. “Vengo a plantear que las cosas pueden ser de muchas maneras” y en ese marco sostuvo que se debe evitar que lo propio se defina a través de miradas externas por cualquier medio conocido. Así, los documentales que realizan las grandes cadenas mundiales, los relatos históricos de los jesuitas y las visiones hegemónicas deben ser revisados con conocimiento científico y mirada reflexiva. En ese contexto, instó a los presentes a tomar la voz, pararse frente a cámara y relatar o escribir la historia según cómo cada uno la vive en el territorio. “En algún momento tenemos que decirle al mundo como somos nosotros, cómo nos vemos a nosotros mismos”, insistió y detalló que la charla estaría centrada en celebrar el ejercicio del relato propio desde una perspectiva personal.
Como ejemplo, comentó que al ingresar a la Facultad le preguntaron ¿cuáles serían los ritmos misioneros? “No es tan literal. No vengo a decirles es esto y esto, esto sí y esto no. Es como mirar el monte misionero y definir cuáles son los árboles del sur de Brasil, estos son paraguayos y estos son correntinos”. Señaló que es una posición infantil, y que se debe salir de la fragmentación. En cuanto a la diversidad de la región, en todos los sentidos posibles, el Chango resaltó que es un tesoro. Señaló que los discursos binarios, o los que pretenden limitar la cultura con las fronteras, se deben evitar. Hizo hincapié en que lo misionero, correntino, brasileño, paraguayo, guaraní o gringo forman parte de una misma identidad y “es un monte entero”.
Para el músico, la confluencia de orígenes, ritmos e identidades constituye un tesoro plural que debe integrarse a través del conocimiento. “Tenemos que pensarnos a nosotros en voz alta y, a la hora de pensarnos, reflexionar sobre todos los elementos que nos atraviesan”, insistió. Sobre una metáfora de la mesa servida en el patio ejemplificó la tarea que realizan quienes quieren imponer un pensamiento único. “Viene una persona, mira lo que hay sobre la mesa, lo tira todo y pone sólo lo que él cree que debe tener”, comentó. Insistió en salir de las discusiones infantiles, incluir todo lo que sea necesario e invitó a los asistentes a ser permeables “no es un River Boca. Hay que preguntarse cuáles son los elementos que faltan y agregarlos”.
La técnica de composición, el folklore y la educación de los niños

En la primera media hora hizo un recorrido por la sonoridad de la región. Habló de las influencias de los ritmos, los tempos y las culturas sudamericanas y su fusión con lo europeo. Fue una explicación con fundamentos técnicos de composición, ejemplos didácticos y la relación entre la música que se compuso desde la costa del océano Pacífico y la que llegó desde el Atlántico. Ante una pregunta sobre cómo ve el panorama folklórico del país entre los jóvenes y las nuevas perspectivas, el Chango fue categórico al expresar “no hay folklore nuevo o viejo, es una discusión que no hay que dar. Lo que existe es la música popular”. Explicó que lo que impera es una lógica de mercado que utiliza herramientas del marketing para poder facturar. “Hay una búsqueda de ingresar al flow del momento, al mainstream para poder facturar”, señaló.
Como desafío para los docentes en formación, o los que ya forman parte del sistema educativo, planteó priorizar la “educación de la escucha”. Spasiuk entiende que tomarse el tiempo en el aula para escuchar, analizar y preguntar o preguntarse, debe ser una prioridad en las clases de música. En su mirada, entender qué nos genera la música o la poesía es una poderosa herramienta para contrarrestar la falta de atención que provocan las pantallas.
Eficiencia, productividad y pensamiento crítico
Spasiuk realizó una crítica y una propuesta ante los mandatos del mainstream y el éxito mercantil. Señaló que los discursos hegemónicos que promueven la eficiencia, la productividad y la prisa por llegar a los grandes circuitos comerciales dejan de lado la importancia de lo propio. Estos tienen el único objetivo de la fama o el éxito superficial y momentáneo.
Propuso revalorizar lo micro, definido como el espacio que se habita en bailantas, iglesias, secaderos y centros culturales, para “seguir el camino de cabras”. Para el músico, salir de las autopistas permite que las motivaciones provengan del corazón. Aseguró que el fin del arte es la vivencia, el servicio a la comunidad y la paz interior con lo que se hace.
En cuanto al rol de la universidad pública, instó a los estudiantes a cuestionar las estructuras, interpelar verdades impuestas y resetear las viejas categorías. Defendió la educación superior argentina y la definió como un espacio indispensable para habitarlo con contenido, buscar el conocimiento en profundidad y sobreponerse a la fragmentación impuesta por las plataformas digitales.
Jornada extensa con gran presencia de público
Además de los alumnos de la Licenciatura en Folklore presenciaron la charla docentes, gestores culturales, músicos y artistas. Entre ellos estuvieron el secretario de Extensión y Vinculación Tecnológica de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Alexis Rasftopolo; el subsecretario de Relaciones Públicas e Institucionales de la Secretaría de Cultura, Ernesto Lozina, el director de la Orquesta Folklórica de Misiones, Silvio Rolón, entre otros.







