La primera jornada del Simposio “Legado Cultural Guaraní Jesuítico” cerró con una gala artística en el Teatro Lírico del Parque del Conocimiento, donde la música y la danza dieron rienda a distintas expresiones vinculadas con la identidad y la historia de la región.
Luego de una jornada de exposiciones, investigaciones y debates sobre el patrimonio cultural surgido del encuentro entre los pueblos guaraníes y la Compañía de Jesús, el programa del Simposio “Legado Cultural Guaraní Jesuítico” se trasladó desde el Teatro de Prosa hasta el Teatro Lírico. La gala artística comenzó con la presentación del Ballet Folklórico del Parque del Conocimiento, siguió con el taller de arpas de Formosa y cerró con el Coro y la Orquesta Juvenil de la UNaM, dando cerca de dos horas de espectáculos a sala llena.
Gala artística con tres perspectivas

El elenco del Ballet Folklórico dirigido por el maestro Luis Marinoni. presentó “Tributo”, una obra construida desde la danza alrededor de la figura de Andrés Guacurarí. Con una veintena de bailarines en escena, la propuesta recupera elementos vinculados con el ñandereko (modo de ser y de vivir del pueblo guaraní), la identidad misionera y la herencia artiguista, a través de una coreografía de fuerte despliegue escénico.

El segundo bloque estuvo protagonizado por el Taller de Arpas “Formar Arpegios”, un proyecto de la Subsecretaría de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura de Formosa. El mismo comenzó en 2018 con el objetivo de formar nuevos intérpretes y promover la difusión de la música de la región. Su director es Bruno Sánchez y, desde su creación, el proyecto permitió la formación de más de 400 personas, además de llevar a sus integrantes a presentaciones y giras nacionales e internacionales.

Las arpas compartieron el escenario con el grupo institucional “Sonidos del Norte Grande”, que sumó batería, bajo, percusión, acordeón, bandoneón y violín. La combinación permitió ampliar la sonoridad de las arpas y recorrer un repertorio que vinculó la música del período misional con expresiones posteriores de la tradición regional. El programa comenzó con “Allegro nº 118” de Domenico Zipoli, compositor italiano que llegó a América como integrante de la Compañía de Jesús y cuya obra quedó estrechamente vinculada con la música de las reducciones jesuíticas. La obra fue presentada en una adaptación para arpa realizada por Marcos Lucena. Luego llegaron guaranias y polcas, en un segmento que tuvo a las arpas como protagonistas y que fue uno de los momentos centrales de la noche.

La propuesta musical incorporó también voces. La cantante formoseña Analuz Blanco interpretó “Posadeña linda”, de Ramón Ayala, y posteriormente Marisol Otazo se sumó para interpretar “Misionerita”, de Lucas Braulio Areco. El bloque concluyó con “Canción con todos”, de Armando Tejada Gómez y César Isella.
El cierre de la gala estuvo a cargo del Coro Universitario de Misiones y la Orquesta Juvenil de la Universidad Nacional de Misiones. El coro, dirigido por Nicolás Albornoz, compartió la última parte de la noche con la orquesta, una formación creada en 1994 y dirigida actualmente por el maestro Miguel Brizuela. El repertorio recuperó obras correspondientes al período misional jesuítico, interpretadas en distintas lenguas.
La música como puente
Entre los presentes estuvieron el secretario de Estado de Cultura de Misiones, Joselo Schuap, y el subsecretario de Relaciones Públicas e Institucionales, Ernesto Lozina, además de participantes, público en general, investigadores y referentes vinculados con la actividad cultural.
De esta manera, la música volvió a funcionar como una vía para acercarse a un período central de la historia cultural de la región y permitió cerrar la primera jornada del Simposio desde una perspectiva diferente a la de las exposiciones académicas.
El Simposio Legado Cultural Guaraní Jesuítico, organizado por la Secretaría de Estado de Cultura de Misiones en el marco del año del Legado Guaraní Jesuítico, continúa hoy miércoles 9 de septiembre, con su segunda jornada de exposiciones y actividades.







