El viernes 6 de marzo a las 19 hs, la conocida docente y artista inaugurará la muestra “Ellas y yo” en planta baja del Museo Provincial de Bellas Artes. Se invita a la comunidad a asistir.
Las obras que integran estas series nacen de un mismo territorio sensible: la memoria afectiva y el paso del tiempo. Cartas y estampillas -objetos humildes, cargados de historia- se transforman en materia poética, en huellas visibles de vínculos que atravesaron décadas y que hoy vuelven a decir, desde otro lenguaje, aquello que no se perdió. La apertura de esta muestra, que reúne dos series, es el viernes 6 a las 19 hs, en el Museo Provincial de Bellas Artes Juan Yapari, Sarmiento 1885 de Posadas

Chiquitina Engel es una destacada artista plástica misionera, reconocida por innovar en técnicas e incorporar a su obra materiales como arpillera e hilos, y en este caso, cartas y estampillas. Nació en Posadas, es profesora de Dibujo y Pintura y Licenciada en Artes del Teatro y actualmente es propietaria y docente del “Centro de Investigación y Enseñanza de las Bellas Artes PosArt”
Cartas y estampillas
Hay cajas que guardan objetos. Y hay cajas que guardan tiempo. Durante más de cincuenta años, una pequeña caja de lata permaneció cerrada en un ropero. Cuando finalmente se abrió, aparecieron cartas. Cartas escritas entre 1944 y 1949. Cartas de un noviazgo sostenido en la palabra. Junto a esas cartas estaban también las facturas del hotel de la noche de bodas y de la luna de miel. Papeles comunes. Papeles que en su momento fueron simplemente cotidianos. De ese hallazgo nace la serie “Cartas”.


Chiquitina no reconstruye la historia. No la ilustra. Hace algo más profundo: toma fragmentos de esas cartas, los superpone, los vela, los transforma en superficie pictórica. La escritura deja de ser lectura lineal y se vuelve textura, presencia.
Los encajes incorporados en estas obras pertenecen al vestido de novia de su madre. El tejido que alguna vez acompañó una promesa reaparece aquí como materia viva. El amor no está representado: está integrado. En esta serie no hay perspectiva. Todo sucede en el plano. Como si el recuerdo permaneciera adherido a la superficie del tiempo.
Pero la exposición no se detiene allí. En la serie “Ciudades”, la artista trabaja con otro archivo familiar: una colección de sellos postales argentinos. de su abuelo materno Objetos pequeños, creados para circular, para viajar, para cumplir una función práctica. Aquí, esos sellos se convierten en arquitectura. En torres. En horizontes urbanos. Aparece la perspectiva. Aparece la profundidad. Aparece el color.
Estas obras nos recuerdan que la materia puede tener memoria, que el fragmento puede tener sentido, que lo íntimo puede alcanzar dimensión universal. De la carta privada a la ciudad abierta. Del susurro manuscrito a la arquitectura. Esta exposición no es nostalgia. Es una toma de posición. Es la afirmación de que el arte puede surgir de lo cotidiano sin banalizarlo. Que puede transformar el recuerdo en forma. Y que la memoria, cuando se vuelve materia, sigue habitando el presente.







