En el Conjunto Jesuítico Guaraní de Nuestra Señora de Loreto, el gobernador Hugo Passalacqua encabezó la presentación del Año del Legado Cultural Guaraní Jesuítico. Durante la jornada se dio a conocer el Decreto Nº 2396, se presentó un libro histórico del siglo XVIII y se anunciaron actividades culturales previstas para 2026 en toda la provincia.
“No queríamos que la firma de este decreto tan importante quedara encerrada en una oficina. Quisimos hacer algo más profundo y sentido, y por eso vinimos aquí’, dijo el gobernador Hugo Passalacqua, en la presentación del Año del Legado Cultural Guaraní Jesuítico, realizada este sábado en el Conjunto Jesuítico Guaraní de Nuestra Señora de Loreto. En la actividad se dio a conocer el Decreto Nº 2396, que declara al 2026 como año conmemorativo de este legado en la provincia.

“Esto representa un puntapié inicial para dar valor a todo esto, que son las reducciones”, expresó el secretario de Estado de Cultura Joselo Schuap. Sostuvo además que “con estas humildes y sencillas acciones estamos cumpliendo con el legado que nos dejaron los jesuitas y los guaraníes”. El funcionario recalcó que el decreto busca mantener viva la memoria de nuestra historia. “Porque si no seguimos hablando de esto, esto se pierde. Las personas terminan de desaparecer cuando las olvidamos, y las personas siguen viviendo cuando las recordamos. La historia es parte de eso”, puntualizó.
Un acto sentido
La actividad comenzó con el descubrimiento de una vitrina que exhibe el libro “Explicación del Catecismo en Lengua Guaraní”, escrito por Nicolás Yapuguay y dirigido por el padre Restivo, impreso en 1724 en la Reducción de Santa María la Mayor, que albergó la primera imprenta de América del Sur.
En ese contexto también se realizó la lectura del decreto en castellano y guaraní, con la traducción en vivo del profesor Juan Fariña. La jornada incluyó una apertura musical a cargo del coro Mbya Guaraní Tava Mirí Mba’epú, dirigido por Karai Tataendy Germán Acosta, con interpretaciones en lengua guaraní que reflejaron la cosmovisión y espiritualidad del pueblo originario.

Como cierre, el Coro Universitario de Misiones y la Orquesta Juvenil de la UNaM, bajo la dirección del maestro Nicolás Albornoz, presentaron un repertorio de obras del período colonial en América y del período jesuítico, incluyendo piezas como Hanac Pachap, Gloria et Honorem y Salve Regina V.
Por su parte, el intendente de Loreto, Ramón Toledo, celebró la realización del acto en su municipio. “Hoy es un día histórico para Loreto, uno de los 30 pueblos jesuíticos, con mucha cultura y el legado histórico de nuestros hermanos guaraníes. Para la comuna es un honor y un orgullo que esto se realice acá, porque aquí hay un valor, una religiosidad que año tras año se renueva”, agregó.
Del evento participaron, además, el intendente de San Javier, Matías Vilchez; el intendente de Cerro Corá; el intendente de Puerto Rico; la intendenta de Almafuerte, Celia Smiak; y el intendente de Jardín América, junto a otras autoridades provinciales, municipales y referentes culturales. La Secretaria de Cultura estuvo presente con su equipo desde muy temprano, encabezado por los subsecretarios Laura Lagable, Ernesto Lozina, Andy Salguero y Amira Rojas, además de la arqueóloga Lorena Salvatelli, quien se encuentra a cargo del Museo Histórico y Arqueológico Andrés Guacurarí, donde se resguarda el valioso ejemplar de “Catechismo”. Al hacer uso de la palabra, Salvatelli puso en valor a la cultura jesuítico guaraní, de la cual proviene el ejemplar en cuestión.
“Un pasado que nos talló como sociedad”
En el acto, el primer mandatario provincial destacó el hecho de presentar el decreto en el lugar donde ocurrieron los acontecimientos históricos que “nos tallaron como sociedad”.

“Este es un decreto donde festejamos los 400 años de nuestra historia. Toda esa epopeya nos talló como misioneros. En parte, somos lo que hicieron nuestros queridos paisanos y jesuitas en esos 150 años de historia. Es algo intenso y muy fuerte”. Durante su discurso, repasó la historia de la imprenta de las Misiones y reiteró el compromiso de la Provincia de insistir en el reclamo por la devolución del patrimonio de las reducciones, entre el que se encuentran los libros impresos y la imprenta que actualmente está en Córdoba. No obstante, manifestó su convicción que el mismo volverá a Misiones, ya que “el mejor lugar, el único lugar donde puede estar la imprenta de las Misiones es de la provincia de Misiones”.
Passalacqua reflexionó sobre la singularidad del proceso histórico de las reducciones, “un evento muy atípico en la historia de la humanidad. No es que uno captó al otro, fue un proceso civilizatorio distinto y nuevo. Esa fue la gran novedad de las Misiones”, planteó. “Siento que todo ese proceso histórico vive en las venas de cada uno de nosotros. Por eso, cuando firmé el decreto, sentí que era demasiado grande para una simple firma de gobernador. Excedía mi investidura: era sacralizar un pedazo, conmemorar, recordar, poner mi admiración y mi respeto a un pedazo inmenso de nuestra historia que nos talla y nos proyecta al futuro”, enfatizó.







