Hoy miércoles 16 de septiembre se cumplen 90 años del nacimiento de Blasito Martínez Riera, bandoneonista, compositor y formador de generaciones. Consagrado como “el Quinto Grande del chamamé”, llevó el color del monte a sus composiciones e hizo de Misiones una voz inconfundible. Su tierra todavía le debe un reconocimiento a la altura de su legado.
Nacido en Posadas en 1936, Blasito comenzó a tocar siendo niño. En 1961 se incorporó al histórico Cuarteto Santa Ana de Ernesto Montiel, una etapa fundamental en su consagración artística. Más tarde inició su propio camino, desarrolló una extensa discografía y construyó una obra que lo convirtió en referencia para varias generaciones.
Su aporte fue también una forma particular de entender el bandoneón y ampliar sus posibilidades expresivas dentro del género. Por la dimensión de su obra, su nombre quedó asociado a los de Tránsito Cocomarola, Ernesto Montiel, Isaco Abitbol y Tarragó Ros. De allí el reconocimiento que resume su lugar en la historia: el Quinto Grande del Chamamé.
El color del monte
“Blasito Martínez Riera es para nosotros un estandarte del chamamé con la mirada desde Misiones”, expresó el secretario de Cultura Joselo Schuap. Para él, su singularidad tiene una raíz precisa: “Blasito trae el color del monte”, sostuvo, y destacó que a lo largo de su producción siempre puso en alto la bandera de la provincia.
Joselo también recordó las valoraciones de músicos como Raúl Barboza, Rudy y Nini Flores y Chango Spasiuk sobre la capacidad musical, la creación melódica y el vuelo compositivo de Blasito. “Podríamos decir que estamos ante la máxima figura del chamamé misionero o el chamamé que nace en la tierra colorada y que ha hecho historia entre los más grandes”, afirmó.
Una portada como gesto de reparación

Que Blasito haya sido elegido para la portada de la primera edición del suplemento realizado conjuntamente por la Secretaría de Estado de Cultura y Primera Edición, en el marco de los 35 años del diario, no fue casual. La decisión tuvo una dimensión estética, pero también cultural y política: volver a poner en primer plano al chamamé como uno de los ritmos fundamentales de Misiones y recuperar a quienes construyeron esa historia.
Al referirse a esa portada, Joselo agradeció a la familia por su confianza y por la fotografía inédita que permitió concretarla. Para él, el gesto expresa apenas una parte del reconocimiento que merece el músico: “La provincia celebra su cumpleaños, celebra su existencia, su historia y siempre va a estar en deuda con Blasito”.
Para Blas Martínez Riera, hijo del músico y continuador de su legado, el homenaje también trasciende lo familiar. “Reivindicar una expresión musical que parecía olvidada o sepultada por el paso del tiempo no significa solamente recuperar el pasado; significa devolverle a Misiones una parte de su propia identidad y permitir que nuevas generaciones conozcan, escuchen y reconozcan aquello que también les pertenece”, expresó.
Y agregó: “Que Misiones vuelva a abrir sus puertas a la imagen de un misionero como Blasito Martínez Riera —el Quinto Grande del Chamamé— adquiere una fuerza especial. Es una entrada triunfal, pero también una reparación histórica”.
Blasito murió el 18 de febrero de 2002, pero su obra continúa circulando entre músicos y nuevas generaciones. A 90 años de su nacimiento, recordarlo supone algo más que volver sobre una trayectoria extraordinaria. También significa recuperar una parte de la historia musical de Misiones y devolver al chamamé el lugar que nunca debió perder.
Foto: Gentileza de La Reina Arte Producciones y EMI Records







