Impulsado desde la Secretaría de Estado de Cultura junto al músico misionero Rodrigo Sosa, se presentó hoy el proyecto sociocultural “Mimby Vida”, una idea de largo aliento en cuatro etapas. Coincide con la Conmemoración de los 400 años del Legado Guaraní Jesuítico en Misiones.
El proyecto que se lanzó hoy en la sala de prensa de Casa de Gobierno propone reunir 400 instrumentos y 400 músicos para transformar 400 años de historia y memoria cultural en una experiencia musical colectiva.

“Este es un proyecto que nace desde el amor y el absoluto orgullo por nuestra tierra y nuestras raíces”, expresó Rodrigo Sosa, quien busca ahora volver a sus orígenes para hacerlos sonar en el presente. Junto al secretario de estado Cultura Joselo Schuap y al director de Cultura de Aristóbulo del Valle, Lucho Bernal, explicaron de qué se trata esta propuesta formativa, que tendrá su broche de oro en el concierto del Jueves Santo del año próximo.
Sosa comenzó a estudiar quena a los 12 años en la Escuela de Artes y Oficios de Aristóbulo del Valle, su ciudad natal. Muy joven se radicó en Cuba, desde donde desarrolló una trayectoria de 25 años en escenarios nacionales e internacionales. Su recorrido incluye presentaciones en México y China y trabajos junto a artistas como Chango Spasiuk, Javier Malosetti, Silvio Rodríguez y Natalia Lafourcade, entre otros.
Del “mimby” a una nueva flauta misionera
El proyecto toma como punto de partida el “mimby”, instrumento tradicional guaraní, y lo vincula con distintas expresiones de la tradición flautística latinoamericana. Así nació la Mimby Vida, un instrumento que combina técnicas del pincuyo, la flauta andina y elementos del mimby’i, utilizando materiales del territorio misionero. Será un modelo especial de la marca personal Bambo del quenista nacido en Aristóbulo del Valle.

La propuesta contempla cuatro etapas. La primera será un curso gratuito de fabricación de flautas de bambú, destinado a músicos, luthiers y aficionados, que se realizará del 19 al 23 de octubre en la ciudad de Posadas. Luego comenzará la construcción de los 400 instrumentos.

En una tercera etapa, integrantes de la Escuela de Formación Orquestal y Proyecto Social infantil y Juvenil “Grillitos Sinfónicos” recibirán formación de Sosa para interpretar la Mimby Vida y conformar un gran ensamble con música de raíz guaranítica, latinoamericana y composiciones del artista.
El cierre será el 24 de marzo de 2027, durante la Misa Popular de las Misiones, en el Conjunto Jesuítico-Guaraní de San Ignacio Miní, con la presentación de “La Quenística” y la participación de 400 flautistas. Aunque en el proceso, se espera que ocurran otras presentaciones.
La iniciativa se desarrolla en el marco del Año de la Conmemoración del Legado Guaraní Jesuítico, establecido por la Provincia de Misiones mediante el Decreto N.º 2396, al cumplirse 400 años de un proceso histórico fundamental para la identidad regional.
Una memoria que vuelve a sonar
El secretario de Estado de Cultura valoró especialmente que Rodrigo Sosa pueda desarrollar esta propuesta acompañado por sus padres y con la comunidad misionera como protagonista. Para Schuap, “Mimby Vida” representa el regreso de un artista a su tierra para compartir lo aprendido a lo largo de su trayectoria. “Es un orgullo para Misiones que un músico nacido en nuestra provincia nunca se olvide de sus orígenes y vuelva a dejar en su tierra frutos de su talento”, destacó.
Por su parte, Bernal vinculó el proyecto con el trabajo que se viene desarrollando en la Escuela de Artes y Oficios en su comunidad. Allí, niños y adolescentes tienen la posibilidad de acercarse a la música y aprender a tocar un instrumento. “Continuamos la labor en Escuela y la mantenemos con niños y adolescentes aprendiendo un instrumento, que es así como comenzó Rodrigo”, explicó.
Así, “Mimby Vida” propone mucho más que la construcción de 400 flautas: busca tender un puente entre territorio, identidad y memoria, para que la cultura guaraní pueda seguir transmitiéndose a las nuevas generaciones a través de la música. 400 instrumentos, 400 músicos, 400 años de memoria. Una historia misionera que vuelve a sonar, transformando el acervo cultural en música.







